El
Mirador Punta
del Gallinazo está en constante renovación para atraer al mayor número de
turistas posibles que se dirigen al pueblo de
Sauce. Este bello lugar se ubica en el distrito
de Alberto Leveau, que colinda con el distrito
de Sauce, en la provincia y departamento de San Martín, sumando
una distancia de poco más de 40 kilómetros al Sur de Tarapoto,
la Ciudad de las Palmeras, en el corazón de la Amazoníaperuana.
Si
se parte de Tarapoto,
el auto se toma en torno a una hora y cuarto en llegar hasta el Mirador Punta del Gallinazo, dependiendo bastante de la balsa (ferry) que trasporta
a los vehículos de una orilla a otra, paso obligatorio para seguir la ruta, dado
que no hay puente que conecte la carretera. El río que se cruza
se llama Huallaga,
y es el más largo del departamento de San Martín.
¿Cómo llegar al mirador Punta
del Gallinazo desde la plaza de Armas de Tarapoto? (Se presenta la ruta en
Google Maps a modo de caminata, puesto que en auto la app
te muestra un camino más largo, es decir, aquí se detalla a pie para que guiarse
mejor y saber qué entrada tomar para bajar al río Huallaga):
Para
ese día, junto con mi novia Crissi, mi prima Bertha y mi sobrina Carlita (su
hija), contratamos los servicios de la empresa turísticaBest Trip Perú para realizar
un Full Day a Sauce. La minivan que nos transportaría, nos recogió de casa a
las 8:30 a.m. Un hombre de mediana edad, de nacionalidad venezolana, más
conocido como “El Chamo”, fue nuestro guía durante el viaje, así como del resto
de turistas que abordamos el vehículo. Éramos alrededor de quince.
El
mirador Punta del Gallinazo fue nuestra segunda parada, la primera fue al
cruzar el río Huallaga. Llegamos en el tiempo previsto, sin ningún atraso, pese
al tráfico. Por otro lado, el cielo estaba despejado, por lo que el sol
brillaba con tanta fuerza como para que nuestras fotos
salgan nítidas.
Carlita
fue nuestra fotógrafa ese día. Agradecimos cada una de las tomas
que nos sacó con la buena cámara que tenía su celular. Las primeras fueron en
el columpio, las siguientes en la Mano del Jinete, luego en las alas azules con
el piso transparente, y finalmente, pero sólo a mí, ya que tanto a Crissi como
a las demás no les hacía tanta gracia, en las garras del gallinazo.
Desde
el mirador Punta del Gallinazo es posible ver un hermoso paisaje de la Amazoníaperuana, exactamente
a lo que se denomina el valle del río
Huallaga. A la fecha, frente al mirador, es decir al otro lado de
la carretera, han construido otras atracciones a lo largo de unas escalinatas
de piedra, donde en su recorrido han colocado algunas estatuas de animales; sin
embargo, ese día ninguno estaba interesado en fotografiarse allí.
El
pago para tomarte fotos
en la Mano del Jinete y el columpio decorado es de S/ 5.00; sólo en uno de ambos
se desembolsa S/ 3.00. Ahora, si además quieres más tomas, en la Mano del
Jinete, en las alas con el piso transparente, en el corazón o en las garras del
gallinazo, deberás pagar unos cuantos soles más.
Un
mes antes que visitamos el Mirador Punta del Gallinazo, unos fuertes vientos
soplaron en todo el departamento de San Martín, lo que a su vez ocasionaron la
destrucción de la anterior Mano del Jinete, pues la que hay ahora, en realidad,
es otra que acabaron de construir, mucho más grande y algo combada en el brazo.
Revisando el primer post sobre este mirador, podrán hacer sus comparaciones.
El
atractivo que más interés provoca últimamente, son las garras del gallinazo,
muy tenebrosa o tétrica para algunos, como en el caso de mis acompañantes.
Luego
de disfrutar nuestra estadía en el Mirador Punta del Gallinazo, la minivan
continuó su itinerario hacia la laguna de Sauce, un paquete que incluía la degustación
de tragos típicos, paseo en bote, almuerzo en Rústica,
cabalgada, baño en piscina o en la misma laguna; todo ello, siempre con la guía
del amable y atento Chamo. Por si les antoja realizar otras actividades, el
pago es adicional a los S/ 80.00 que cobran por persona en este Full Day. En
nuestro caso, contratamos aparte el servicio de paseo en moto
acuática, que en total nos salió S/ 60.00 más con todo las fotografías con
cámara profesional.
El Mirador Punta
del Gallinazo, exactamente, se localiza en el distrito
de Alberto Leveau, vecino al distrito de
Sauce, en la provincia y departamento de San Martín, marcando
una distancia de 42.4 kilómetros con dirección Sur desde el centro de Tarapoto, la
Ciudad de las Palmeras. En auto se tarda más o menos una hora y cuarto para
llegar hasta este mirador
turístico, aunque eso depende mucho de la balsa a motor que
traslada vehículos y personas de una a otra orilla del río Huallaga,
que es por donde se debe cruzar para continuar el camino. Primeramente, la
balsa o ferry como es conocida en otros países, tiene que tener abordo un
determinado número de vehículos para atravesar el río; funciona
todo el día, e incluso en horas de la noche. El costo por motocicletas es de S/
5.00 y por autos o camionetas S/ 15.00.
Desde
el mirador Punta del Gallinazo se puede apreciar un bello paisaje de la Amazoníaperuana,
precisamente del valle del río Huallaga, corriente
de agua considerada como una de las más largas del Perú, el
cual a su vez es parte de la cuenca superior del propio Amazonas. Actualmente el
mirador ha
sido mejorado para generar mayores visitas de turistas, tanto nacionales como
extranjeros; aparte de la estatua de un gallinazo, hay otras atracciones donde
mucha gente se desespera por tomarse una foto, y
las mismas que se irán describiendo y mostrando en seguida.
¿Cómo llegar al mirador Punta del
Gallinazo desde la plaza de Armas de Tarapoto? (Se presenta la ruta en Google
Maps a modo de caminata, puesto que en auto la app
te muestra un camino más largo, es decir, aquí se detalla a pie para que guiarse
mejor y saber qué entrada tomar para bajar al río Huallaga):
Una
vez en el mirador Punta del Gallinazo, tendrás que realizar un pago de S/ 5.00
para poder tomarte fotos en
la Mano del Jinete y el columpio decorado; para fotografiarse sólo en uno de
estos, se cancela S/ 3.00. Ahora, si también quieres más tomas, tanto en la
estatua del gallinazo, como en el corazón (ideal con tu pareja) y las alas
azules, deberás pagar otros S/ 5.00. Es decir, en total te gastarás apenas S/
10.00 (como dos dólares y medio al cambio actual) para poder inmortalizarte en
todo el mirador Punta del Gallinazo.
DOMINGO,
24 DE OCTUBRE DE 2021
Durante
mi regreso de la laguna de
Sauce junto con cuatro amigos de TRC Team,
Miguel Marquez, Sunil Santo, Fredy Alarcón y Diego Sánchez, tuve la oportunidad
de conocer el mirador Punta del Gallinazo. Miguel detuvo la camioneta que nos transportaba
a un costado de la carretera a doscientos metros del sitio
turístico, ya que, a esas horas, casi las cinco de la tarde, había
mucha afluencia y era mejor evitar congestión con otros vehículos que subían y
bajaban.
Los
únicos que nos fotografiamos fuimos Sunil y yo, pues los demás ya conocían el
lugar. Aparte de ello, acabamos cansados el día, luego de haber corrido
alrededor de la laguna de
Sauce bajo un ardiente sol, que provocó una temperatura de 36 grados centígrados.
También, a fin de refrescarse, nos bañamos como tres horas en la misma laguna.
Ya podrán imaginarse lo quemados que resultamos.
Como
ya han podido ir viendo entre líneas, me sacaron fotos en cada una de las
atracciones del mirador Punta del Gallinazo. Sunil fue el responsable, así como
yo hice mi parte con capturarle también a él con la cámara, del celular de cada
uno por supuesto. Tuvimos que hacer cola para lograrlo. Bastantes personas
esperaban su turno. La Mano del Jinete, la atracción más popular, está hecha de
madera pulida, está muy bien acabada y ubicada.
La
estatua del gallinazo es del tamaño de un cóndor, un ave oriunda de los Andes. Y,
como, lamentablemente, ese día no estaba con mi pareja, tuvieron que
fotografiarme sentado solo al lado del corazón, como haciendo un tributo a los
“Forever alone”. Mi sesión fotográfica se dio por finalizada en las grandes
alas azules, como el mismísimo Arcángel de los X-Men o Vulture de Spiderman;
bueno, ya uno se puede imaginar lo que desee.
Pero
justo antes de regresar, a Fredy se le ocurrió la idea de escalar una cuesta,
al otro lado de la carretera, y desde la cual nos recomendaron que tendríamos
una vista mucho más espectacular. Aprovechando que aún el ingreso era gratis,
Fredy y yo ascendimos hasta donde más se podía. Había muchas rocas sueltas y
debía de mantenerse cuidado al pisar para evitar resbalarse. Durante los
primeros metros colocaron pasamanos y gradas de piedra, pero más arriba el
propietario aún, o quien sea, no mandaba a concluir el circuito. Desde allí, mi
compañero me sacó unas excelentes tomas mientras observaba el valle del río
Huallaga. Después de ello, regresamos a la camioneta de Miguel y retornamos a Tarapoto,
ciudad donde todos vivimos.
Asimismo,
en este sitio web ya se han publicado sobre otros miradores turísticos muy
cercanos a Tarapoto. Debajo, los enlaces para conocer a detalle sobre algunos
de ellos:
El Mirador
Wayra está localizado a poco menos de cinco kilómetros y medio desde el centro
de Tarapoto con
dirección Norte, y a seiscientos metros del mirador
Taytamaki, el actualmente más visitado de esta parte de la Amazonía del
Perú. El
nombre de Wayra viene de la palabra quechua que significa viento, ráfaga o
soplo, y es que en este mirador
turístico las corrientes de aire son constantes, lo que al mismo
tiempo brindan una sensación de frescura y paz mientras se permanece en la
cima.
Desde
el mirador Wayra es posible avistar otros miradores a
pesar de que algunos se encuentran a regular distancia. Durante un día
despejado, incluso sin usar unos binoculares, cualquier es capaz de divisar
hasta más de media docena de miradores en diferentes direcciones.
¿Cómo llegar al mirador Wayra desde
la plaza de Armas de Tarapoto? (Sólo se puede ir en vehículo
motorizado hasta la garita de control de Taytamaki; a partir de ahí Wayra se
ubica como a setecientos metros y sólo se llega a pie):
A
buen paso, y si dispones de buena condición física, toda la caminata de
más de cinco kilómetros, lo completarás en hora y media, pero siempre y cuando
no te detengas, aunque, eso es imposible, ya que necesariamente harás una
parada en la garita para el pago respectivo de S/ 6.00. En mi caso, como suelo
hacer mi ruta de trail
running hasta esa zona, no me cobran absolutamente nada, pues,
es obvio que lo hago más por deporte que
por turismo o ecoturismo.
Asimismo, les preciso que, luego de ese pago, te entregan una boleta, la cual
te pedirán en el mirador
Taytamaki para poder sacarte fotografías o videos en
la Mano de Dios, es decir, la plataforma con el aspecto de una mano abierta,
pintada con los colores de la bandera del Perú. Quien
escribe ya cuenta con muchas tomas en dicho atractivo, y ahora sólo subo hasta
circuito para llevar a cabo mis entrenamientos. Es más, los ronderos que
resguardan la entrada ya me conocen, así como a muchos de mis compañeros runners,
de Tarapoto
Run Club.
Antes
de seguir describiendo y narrando sobre mi visita al mirador Wayra, les invito
a ver el siguiente video que
subí a YouTube, en el cual muestro unas espectaculares tomas fílmicas desde la
cima:
Es
importante que ahora se informen sobre algunos miradores que menciono en el
video, además de otros que se encuentran un tanto más lejos de Wayra: (La vista
hacia la cordillera
Escalera no tiene pierde).
Por
otro lado, menciono algunas cascadas en el video; clic en el nombre de cada
para conocer de ellas: (Por ahora les presento cuatro) >>
Ahuashillo, Cachiyacu, Velo
de Novia y Tamushal.
Salí
de casa a las 10:15 a.m. rumbo al mirador Wayra. El sol a esas horas se
esmeraba en quemarme cada centímetro de piel descubierta. Dentro de mi mochila
llevé dos litros de agua, porque quizá también me dirigiría a otro destino y
necesitaría mayor hidratación. Aparte, en mi canguro metí —como suelo hacer— mi
celular y otras chucherías.
Caminaba
y trotaba. Hace días que había dejado de entrenar por una serie de
contratiempos, y mi físico había decaído un poco. Por eso no tuve el cardio ni
la resistencia necesaria para trepar el cerro corriendo sin parar y con un calor
de hasta 39 °C, según el registro del clima en Internet.
Atravesé
todo el sector Coperholta, en la zona alta de Tarapoto, cubriéndome muchas
veces del polvo que levantaban los vehículos, pues las calles dejan de estar
pavimentadas a medida que se asciende más. Pasé por recreo
Rancho Vista, al lado izquierdo del camino; a la derecha, un letrero indicaba
hacia el mirador Taytamaki. Seguí subiendo, sudando a chorros y agitado. Cada
vez cruzaban menos autos o motos. Más subía, y más calor sentía, dado que aún
los árboles no eran tan alto ni cerrados como para dar sombra al camino.
Mientras
llegaba a la garita, el rondero a cargo levantó la tranca para dejarme pasar.
La crucé a trote, respirando aceleradamente y muy empapado. Apenas saludé al
hombre con un sutil “buen día”. Observé a algunas personas, turistas, que
subían hacia el mirador Taytamaki. Yo, continué de frente, entre caminando y
trotando bien lento, ya que, el ahora escabroso sendero, se empinaba más a cada
paso. Para llegar al mirador Wayra, precisamente hay tres ingresos. Ese día yo
entré por el del medio, que era uno nuevo, que recién estaban despejando de la
maleza y de paso afirmando para evitar resbalones. Por la izquierda se llega
más rápido, pero es más agotador debido a lo abrupto del terreno, resbaloso y
lodoso en días de lluvia; así pocos son capaces de correr totalmente por allí.
Por la derecha también se va al mirador Taytamaki, y es por donde más se tarda
en llegar, en vista que te obligas a dar una vuelta, entrando por un sendero
una vez se cruza la entrada sobre la cual colgaron un letrero de bienvenida a
Taytamaki; el ingreso a Wayra es por el costado izquierdo, y, a mi parecer, es
más recomendable tomarlo como camino de regreso que de ida.
Como
señalé, tomé el camino del medio. No tardé en pasar a un grupo de obreros, que
en ese momento estaban trabajando en un proyecto de construcción para la práctica
de canopy, un deporte
extremo que consiste en suspenderse y deslizarse por poleas y cables de un
extremo a otro entre las ramas de los árboles. Me contaron que estarían culminándolo
en dos o tres meses, y que el descenso sería hasta el mirador Taytamaki. ¡Wow!
Como sea debo de hacerlo una vez lo terminen.
Luego,
el sendero se inclinó más todavía hacia la cima. Un tramo antes de llegar, tuve
que sortear algunas piedras que sobresalían del suelo. Los árboles cada vez
tenían menor altura, hasta sólo haber arbustos a escasos metros de mi arribo a
Wayra. Tarapoto, así como el resto de distritos y pueblos, ya
se podía ver desde mi izquierda.
Llegué
al mirador Wayra después de una hora y cuarto de caminata-trote
desde casa. Si no me hubiera detenido a conversar con los obreros y para tomar
fotografías, tal vez hubiera completado la subida en cincuenta o cincuenta y
cinco minutos. Paré mi app de deportes,
marcando la distancia de 5.72 k en 1:16:35 horas, a 13:03 / km y 440 m de
desnivel positivo.
Disparé
la cámara de mi celular decenas de veces. Algunas de las fotos, las comparto en
este post (nótese el letrero elaborado de un tronco). Las tomas también
la pueden ver en el video que puse arriba. Como estaba solo, me enfoqué en
automático, acomodando mi móvil sobre piedras o en mi mochila misma.
Todo
el tiempo que estuve en el mirador la pasé muy bien disfrutando de la vista y
la naturaleza.
Como había tanto viento, mi ropa se secó del sudor. Pero eso apenas duró,
porque antes del mediodía empezó a llover un poco, iniciando con una sutil
garúa. Antes de dar media vuelta, me dirigí al mirador Gavilán, otro que estaba
como a ciento cincuenta metros de Wayra. Por unos minutos, allí me sombreé,
bajo un tambo con techo de calamina. Camino hacia el lugar, en el tronco de un
árbol, pusieron dos letreros en forma de flecha, uno que señala el “Mirador
Wayra” y el otro que dice “Restaurante”, aunque lo segundo supongo que se
refería al establecimiento de ventas de comida que
hay en Taytamaki. Esto está por el camino de la izquierda que se dirige a
Wayra. El camino del medio y la derecha, ya en el tramo final, alcanzan a
unirse. O sea, el camino de la izquierda hacia Wayra también se dirige al
mirador Gavilán, y a otros dos miradores, ubicados más al noroeste, que son
Palmiche* y el de las Dos Orejas. Ahora, tal y como se percataron, Tarapoto es
conocido también por la cantidad de miradores que tiene a sus alrededores.
Cuando
la lluvia cesó un tanto, volví a Wayra desde el mirador Gavilán, dejando el tambo
atrás. Activé de nuevo mi app a las 12:14 p.m., momento en el cual Wayra
iba quedando a mis espaldas. No supe a donde me enrumbaría hasta tres minutos
después, que, aunque aún caía agua del cielo, decidí ir hasta las cascadas de
Taytamaki, o, al menos a la primera de ellas. Pero aquella es otra aventura que
no corresponde narrarla en este post. Puedo sí mencionar que regresé de
la cascada a la 1:00 p.m., pasé debajo del letrero de bienvenida a Taytayacu a
la 1:30 p.m., y, por lo cansado que estaba, tomé un motocarro del jirón San
Pedro hasta casa, a la misma que llegué a las 2:30 p.m., con una sed y hambre
de mendigo. Hace ratos que había acabado el agua que llevé durante mi trayecto.
* Corrección: El verdadero mirador Palmiche se localiza en otras coordenadas, por otra dirección. Muy pronto estará también presentándose allí muchos atractivos. Clic AQUÍ para ver un video sobre el referente. El link del post está en la descripción del mismo.
Detalles
de la caminata-trote de 5.72 k de casa al mirador Wayra:
Detalles
de la caminata-trote de 1.85 k de Wayra a la cascada de Taytamaki:
Detalles
de la caminata-trote de 4.64 k de la cascada de Taytayacu a calle San Pedro
(Tarapoto):
Si
desean conocer más sobre Tarapoto
Run Club, específicamente sobre los entrenamientos domingueros
que realizamos, denle una checada a los enlaces de abajo: