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19 abril 2020

Publicado abril 19, 2020 por con 0 comentarios

Si librarte del yugo de la ignorancia quieres, lee


No podrá matar el virus, pero sí la ignorancia.

Últimamente están circulando con más frecuencia publicaciones sobre que el Coronavirus es un invento del Gobierno Mundial para esclavizar más a la humanidad y seguir sumiéndola en la ignorancia. Es una estratagema bien armada para tener enclaustrada a la población y que mejor fórmula que sean los propios hogares dónde permanecer estos días, que no hay fecha de acabar, ciertamente.

Valga aclarar algunos detalles, antes de proseguir: el virus es real y la artimaña del Gobierno Mundial es una imposición a determinadas actividades.

Una vez puesto el miedo en las calles, ya casi nadie quiere salir, el dicho de “quédate en casa” es ahora una ley, y solo en el Perú, el mundo entero está encerrado. Sembrado el mal en el ambiente, la casa es el mejor refugio para todos.
¿Pero qué es lo que realmente la mayoría de la gente hace en su casa? ¿Qué actividades son las preferidas? Bueno a parte de preparar la comida, atender a los hijos, a las mascotas, hacer ejercicio, entre otras cosas, las personas, en el Perú principalmente, se dedican a ver televisión, fuera de las noticias, ven películas, series o animes; juegan videojuegos entre los mismos familiares o con gamers de otros países de modo online; también escuchan música, ven videos en Internet, memes, chistes sin sentido, etc.

Sinceramente, una total y burda pérdida de tiempo. Incluso la mayoría de medios de comunicación tergiversan la información, la seleccionan, elijen lo que solo ellos quieren que veas o escuches.

Pero, ¿por qué hacer todo eso es una pérdida de tiempo? Pues, porque estás siendo manipulado de alguna forma. Eres la marioneta que ellos, la élite mundial, quiere que seas. Mantener tu mente ocupada en actividades que no te traen ningún beneficio o te ayuden q salir de tu miseria intelectual y a la postre de tu crisis económica, son la trampa en que los más débiles han caído. Un robot, un autómata, ese es el prototipo de individuo que quieren formar estos gobernantes.

Lee un libro, abre uno y ponte a viajar a través de sus páginas, ese viaje abrirá tus ojos. A cada ejemplar que acabes tu mente se irá expandiendo, tu filosofía de la vida empezará su proceso de evolución. La lectura es el camino a la libertad, la esclavitud de la ignorancia será subyugada con el conocimiento que adquieras de la actividad autodidacta.

Elige mejor tus pasatiempos. A un principio será aburrido, tedioso, como cuando vas al gimnasio los primeros días, te duelen los músculos, pero cuando ya vas seguido, el cuerpo se acostumbra. Igual es la mente, es débil si jamás la has ejercitado. Sigue con el hábito de la lectura y será difícil ser dominado por lo ordinario y banal. Además usar las armas de la élite en contra de ella misma es un buen camino. Los medios que te ofrece, úsalos para mostrar la verdad y lo que vale la pena ver. Pero los memes no están tan mal de vez en cuando, el humor a veces sana.

En mi experiencia, aún estoy en proceso, apenas empecé a pisar el acelerador. De vez en cuando las distracciones que se cruzan en mi camino me sacan del vehículo, pero no tardo en regresar y de nuevo arrancar.

Los medios de comunicación tienen dos caras, pero una es más fácil de ver: los oficiales y los comerciales. Todo el mundo ha leído o se ha informado de los diarios con mayor circulación, ha visto las noticias de los canales principales, los vídeos que reproduce de YouTube son los que tienen más visitas al igual que muchas páginas web son más vistas, se conocen de series y películas, hasta de animes, que solo ves pegada su publicidad en todas partes, incluso escuchas la música —bueno, no sé si debería llamarse música— con letras sin pies ni cabeza.

Busca, rebusca, indaga, analiza, reflexiona, pero nunca dejes de Leer.

Hay un virus allá afuera. No puedes ni debes salir. Permaneces en casa. Muchas veces te aburres. No sabes qué hacer. Pues LEE, no me canso decirlo. Elige el medio o el producto que no es común, porque lo común es lo quieren que consumas.

Lo que ya muchas veces he informado en este sitio ha sido recogido de fuentes oficiales pero con una antelada comprobación y también he divulgado el ocio más corriente porque eso es lo que desea la gente. He cometido errores y los iré corrigiendo gradualmente. Así como yo hay muchos que buscan el despertar del mundo.

Leamos juntos y seamos libres. ¡Seámoslos siempre!
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12 abril 2020

Publicado abril 12, 2020 por con 0 comentarios

El encierro de otro Noctámbulo


Mi arribo a la medianoche me sorprende con la vista fija en el techo. Mis ojos concentrados en alguna grieta o abolladura o en algún bicho que deambula por mi habitación. De pronto, me pongo de pie porque la espalda se cansa de sentir tanto el colchón. Salgo a la sala, al comedor o al pasadizo, como si hubiera otros lugares a dónde ir, aunque la cocina es terreno sagrado de mi madre; solo acudo allí cuando la sed me gana o mis dedos quieran pellizcar algún antojo nocturno, eso sí tengo suerte porque comida es lo que empieza a escasear. Aquello de las segundas y hasta terceras raciones va quedando en el pasado.

Parezco el soldado que hace guardia con mi andar de un extremo a otro de la casa. Es tanto el silencio que escucho el vibrar de mi celular que dejé en la cama. Seguro es mi novia que escribe. Ella está lejos. Pero trato de no sentirme triste porque sé que se encuentra dónde debería, como yo, con su familia. En efecto es ella. Siempre es ella. Su texto y sus emojis son los que alegran mis días, pero sobre todo mis noches. A ella le sucede lo mismo. No sé cuándo nos volveremos a ver. No sé tampoco dónde. Ahora queda sólo seguir rumiando el plan B. El futuro es incierto. Impredecible se ha vuelto nuestro mundo, un lugar hostil. Lo único que realmente me hace sentir vivo es el Amor de ella y de mis padres.
Pasan treinta minutos, una hora o a veces más hasta llega el momento de las “buenas noches”, pero ambos sabemos que la noche aún es larga y que cada uno necesita meditar. De nuevo a contemplar el techo. Los ojos aún muy abiertos y las ojeras cada vez más marcadas. Sonrío. Acabo de recordar que ella me dice “pandita”.

Necesito volver a estirar las piernas, así que me tropiezo con el perro. Últimamente se rasca mucho y, cuidándome de las dentelladas de protesta, procedo a curarle. A falta de veterinario debo improvisar. Me lavo las manos y hago ademán de volver a mi habitación. Un libro y mi laptop me esperan. Pero un maullido rompe el silencio. A estas horas, una o dos de la mañana, el gato sólo desea una cosa: comer. Atiendo de inmediato sus necesidades. Al menos él se siente libre, el mundo, su mundo, sigue siendo igual.

Siento un poco frío a veces. Aun así me ducho. Tengo tanto sueño como sentiría normalmente a las diez de la mañana. “¿Y ahora qué?”, me pregunto. Escribir o leer, ese es el dilema, aunque una “amenaza” acecha detrás de esa misma portátil. Película o serie, ese es el nuevo dilema. Mi debate no tarda más de cinco minutos. Pero tome la decisión que sea, un paréntesis se abre a la media hora para leer las noticias, buscarlas mejor dicho, porque de la mayoría ya estoy al tanto y en plena madrugada es remoto el caso que se lean novedades. Luego, prosigo con mi actividad cultural o de ocio, a veces de rato en rato interrumpidas por el cosquilleo en las piernas o el lagrimear de los ojos.

Pasa buen tiempo hasta acordarme de ver la hora. La mayoría de veces me olvido y el cantar del gallo o el ruido del motor de algún vehículo me lo recuerdan. Cinco de la mañana de cualquier día de esta última quincena. Lo raro es que mi cerebro piensa que son las cinco o seis de la tarde tal vez. “Un ratito más”, acostumbro decir. “Unos minutos más”, “unas páginas más”, “unas líneas más”, “un capítulo más”, recito mientras el sol va levantándose del horizonte. De repente caigo en cuenta de que la luz de mi habitación no necesita seguir encendida. Ya es de día y lo que no dejará de sorprenderme es el ruido que oigo en las calles. Son horas en las que el sueño me quiere tumbar, pero se hace inútil conciliarlo con la bulla del exterior. Ya es demasiado tarde para querer dormir. O, ¿es demasiado temprano?
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08 abril 2020

Publicado abril 08, 2020 por con 0 comentarios

Me dijeron que guardara pan para mayo, no para abril


La primera vez que supe qué significa el hambre fue hace poco menos de ocho años. Sé que no era tanta como la que muchos han padecido. Cinco días sin comer y apenas beber agua creo que ya califica como un martirio al estómago, y a eso agregando el hecho de dormir en las bancas de un parque o, siendo algo más osado, en el asiento de pasajeros de un motocarro estacionado al borde de una calle, podría haberme considerado un indigente en potencia. Una vida muy dura, si es que se le puede llamar vida. Ese primer momento en que tus tripas empiezan a tronar con sus primeros retortijones, ese ardor en la boca del estómago ahora vacío, ese aura de abandono que se cierne, ¡ay! no pasa mucho hasta que el amargor en la lengua hostigan tus horas despierto, que no serán muchas por la sensación de laxitud y modorra que doblegan tus piernas y espalda. Ojeras, ligeros espasmos y palidez de semblante a los dos o tres días de solo estar ingiriendo agua serán aviso de que el cuerpo comienza a marchitarse. Intentas controlar tu mente para no pensar en comida pero de pronto se te viene el olor del guiso que sale por la ventana de una casa en la cual gobiernan las risas. Y realmente sabes que has perdido la razón cuando planeas robar hasta el helado que come el niño en la plaza sin discurrir siquiera que es más digno pedir limosna.
Eso es sentir hambre, hambre que a nadie deseo, ni al ser más detestable de esta tierra. Si así es el vía crucis de cinco días, duele de solo imaginarlo durante una semana, dos o hasta un mes. No sé cuánto uno pueda resistir. No sé cuántas lágrimas de dolor se tengan que derramar para morir deshidratados. No sé cuánto durará el asco por las ratas o la basura. No sé hasta cuándo se olvidará de la vergüenza de estirar la mano con la esperanza de recibir una moneda o una hogaza de pan. Lamentablemente no todos corrieron o correrán la misma suerte que yo. Si toqué fondo es porque mis acciones me llevaron a eso. Pero no todos tenemos a alguien que nos dé un levantón, un puntapié hacia arriba. No todos tenemos a unos padres con la posibilidad de ayudarnos a salir del fango. La mayoría de pordioseros o gente que vive en extrema pobreza no tienen ángeles guardianes que velen por ellos. “Toma, hijo. Ve. Con este dinero puedes reanudar tu vida. Anda, camina, levántate. ¡Vuela!”, fueron sus palabras. Así lo hice. Por un tiempo volé. Pero las alas se quebraron. Fracasé. Sin embargo, esta vez tenía (tengo) el espíritu más fuerte y la experiencia es más vasta. Tropezar con la misma piedra, para muchos, no es solo dos o tres veces, sino más, hasta que aprendas la lección. Aunque, estoy seguro que ya es mi tiempo, mi tiempo de resurgir realmente: la tercera es la vencida.

Actualmente, el mundo entero está bajo un único régimen dictador. No se trata de ningún presidente o monarca, sino de alguien a quién no podemos ver. Me estoy refiriendo al virus que ha tambaleado nuestra economía, el que ha entrado a nuestras casas para tomar el control de las vidas de los seres más queridos, el que nos ha restringido el libre albedrío. Cada día este enemigo invisible quita la vida de miles de humanos, que luego de la salud la economía es el mayor de los problemas que aqueja.

En el Perú como en los demás países, millones de bocas se abren en súplica de alimento. La muerte por inanición podría superar en cifras a la muerte por infección del COVID-19. Desesperación en los hogares. Niños llorando de hambre. Padres de familia clamando al Gobierno por un bono de alimentos o una pensión que los levante de esta ruina económica. Hace horas publiqué en las redes un tema muy delicado que a muchos duele y a la vez ofende. Pero, jamás lo hice en señal de ofensa, de sarcasmo tal vez sí, pero jamás a modo de provocación o insulto. El objetivo de eso fue abrir los ojos de muchos de los peruanos, de dar vuelta a la cinta y escuchar las canciones optimistas y no las deprimentes, de dar un giro de 180 grados en nuestros hábitos, en pos de dedicarnos ahora a actividades productivas en lugar de estar enriqueciendo a las grandes compañías que tanto criticamos. No sirve de nada culpar a los demás de nuestros errores. Como afirma el dicho: “En tiempo de crisis los inteligentes buscan soluciones y los inútiles culpables”. Paren ya de ver la paja en el ojo ajeno. Que el presidente sea o no sea un corrupto dictador es una situación que no atañe a seguir generando odio. Lo que necesitamos ahora es ponernos la mano al pecho, falta que nos mudemos los zapatos del “chibolo” que hace malabares en las esquinas o del anciano recostado en el portón de la iglesia. Todos ellos han sido olvidados, abandonados. También, necesitamos enfundarnos en la ropa de las madres humildes sin otra educación que el de tener marido de joven y en de los padres que trabajan sobreexplotados para llevar al menos un pedazo de pan a la mesa. Ellos son ejemplos de personas luchadoras, ellos se merecen todo nuestro crédito y apoyo incondicional. Si tienes dinero que no usas, pues dáselos. Ojalá yo pudiera hacerlo. Por ahora tengo como única arma esta laptop y estas manos para teclear mi mensaje a la población.

Esto es lo que expuse textualmente en las redes:
“Ahora preguntan qué vamos a comer. Por qué no se han preguntado cuando salían de juerga todos los fines de semana. Con sus tres mil soles de sueldo que ganaban ahora no tiene ni para el pan. ¿Dónde está todo ese dinero? ¿Dónde? Tenías para darte la gran vida pero jamás te aseguraste que esa gran vida se prolongue sin depender de una remuneración. Para eso se creó el ahorro. Un sol, cincuenta centavos al día, pero es ahorro, ahorro es ahorro. En diez o veinte años hasta el quien menos ganaba tuviera dónde caer muerto ahora. Los que ganaban sueldo mínimo o los que tienen que trabajar a diario para llevar el alimento a la boca, tampoco deberían excusarse con la imposibilidad del ahorro. ¿Recuerdan cuando sacaban préstamos para celebrar el cumpleaños de un hijo o para viajar y darse gustos caros? Todo el quien ansíe un futuro mejor merece hacer sacrificios. Sin sacrificios no podremos esperar nada bueno en el mañana. Después de tantos años de estar en fiesta y malgasto de dinero, ahora soy uno más que sufre las consecuencias. Así que no tengo porque renegar de mi estupidez, ni mucho menos exigir dinero al gobierno. Es típico del mediocre criticar y culpar de sus problemas a los demás. ¡Afronta! ¡Afronta peruano! ¡Afronta! ¡Quédate en casa y por una vez en tu vida ten cerebro!”

Me disculpe perentoriamente de los malos entendidos que pudo haber ocasionado este post. Pero para el buen entendedor, las palabras van dirigidas a la clase media que vive sumergida en lo banal y mundano. Los que más se quejan son los menos satisfechos y los menos satisfechos son los que nada aportan a la sociedad. No blandamos palabras hirientes, sino más bien mensajes de esperanza y algo de nuestros bolsillos.

Se me viene a la mente cuando apoyé a un candidato político en su campaña y cuando ganó no me dio ni las gracias. Esperé el puesto edil que nunca llegó. Cuando me preguntaban que cuándo voy a trabajar, respondía que ya me van a llamar de la municipalidad. Pensamiento mediocre el mío fue. Estar de brazos cruzados ha sido el peor error que pude cometer estando desempleado. ¡Salgamos a las calles! Salgamos a buscar lo que tanto ansiamos. Pero, queridos amigos, por ahora no, por ahora quedémonos en casa hasta que calme la tormenta. Y si tienen hambre, lanza tu grito al aire que quizá alguien se apiade. Bondadosos no faltan, pero bondadosos con dinero son escasos; no perdamos la fe.

Pero espero que luego de esta crisis, tomen de una vez conciencia. Muchos de ustedes que tenían un cargo alto y su sueldo les daba para hospedarse en los hoteles más lujosos y para ser de anfitrión en las mejores fiestas donde uno que otro se hacía llamar tu amigo, les pregunto ¿ahorraste algo? En ese mismo sentido, hay otros muchos que viven endeudados con las empresas financieras para comprarse el mejor televisor o para celebrar el cumpleaños con los DJ´s más sonados. Ya sé que no me incumbe sus vidas pero les digo esto porque quiero lo mejor para mi gente y así el futuro de nuestro Perú no sea fanático de la TV basura y que recuerde que existen millones de libros para leer. No digo que tampoco vivan sin divertirse. Tenemos derecho al esparcimiento, y si es sano y medido mucho mejor.

Está claro que el Gobierno tiene la obligación de subvencionar a la población y a las empresas para mantener el orden y que el desbarajuste económico no siga hundiéndonos más; pero la próxima vez que decidas malgastar tu dinero, antes sopesa la situación y júzgate a ti mismo antes de decir que los gobernantes hacen lo que les da la gana con los fondos del Estado.

Guarda pan para mayo, hermano peruano. He vivido el hambre en carne propia. Sé cómo se sufre, estoy con ustedes. También sé lo que es estar enfermo y pensar que te vas a ir de este mundo. No nos rindamos. Llegó el tiempo de tomar nuevas riendas a nuestras vidas. Salgamos de la matrix. Deja de ser fácilmente influenciable. No es fácil. Pero imposible tampoco.

Abril nos va a pegar duro, donde más nos duele. Será como una patada en las joyas del inca, dolerá más que una sacada de muela del juicio o un cáncer terminal. No se rindan, hermanos. No generemos odio. Construyamos paz en medio del cataclismo. Mayo llegará dentro de tres semanas. Hagamos que ese mes sea el inicio del gran cambio. ¡Adelante! ¡El ahorro es la clave!
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05 abril 2020

Publicado abril 05, 2020 por con 0 comentarios

Pensamientos de un adolescente: ¿Qué es la vida?


Tal vez ya había soplado dieciocho o diecinueve velas cuando mi espíritu me dictó estas líneas: mi filosofía metafórica de la vida. Mi boca se abrió y mis ojos hicieron su parte tras la relectura de estas reflexiones, muchos años guardadas de un ordenador a otro. Estado: maravillado. Hoy las desempolvé del disco duro de mi laptop para compartirlas con ustedes, aunque soy consciente de que pocos se atreven a liar con este estilo de gestas literarias, aún más siendo de la autoría de un novel frente a las vicisitudes de la existencia. Pero, desobedeciendo a la voz que me decía “pecabas de imberbe juicio, de casta experiencia”, me debatí sin más tapujos al sacar a luz lo que un romántico joven sentía, y que para fascinación de su mente de adulto ahora coincidía.

Allí les vas:

¿Quieren saber qué cosa es la vida? La vida es como una pequeña hoja que se desprende con el viento de la rama de un árbol, y luego cae sobre el torrente de un impredecible río, el cual corre y corre, largo o corto puede ser el camino que siga, pero siempre hallará su fin en la paz de un eterno mar o en el fondo de tierra seca se pudrirá.

Fácilmente se puede interpretar a todo esto como una serie de inspiraciones poéticas, pues por ese lado se equivocan; si tan solo abres tu mente y le das el paso a cada palabra que encuentres en este texto, de principio a fin, y la analizas frase por frase, te darás cuenta de lo valiosísimo y sabio que te resultará cuando de las profundidades de tu cabeza brota la idea esencial. Si nunca lo pensaste, todas las personas sin excepción, desde el más pequeño hasta el más grande poseemos un lugar místico en nuestra conciencia.

Hasta el más necio y egocéntrico alguna vez en su vida se enfrentaron cara a cara consigo mismos, o sea con su personalidad. Se asomaron al espejo de su conciencia, se pararon frente a él, y se vieron tal y como son; después de un tiempo de estar meditando, aunque les cueste aceptar al final no pueden negar que lo que hacen a diario les afecta emocionalmente (a ellos) y a los demás. Por eso les digo, nadie es incapaz de ejercitar a su corazón para actuar de “forma correcta” ante las adversidades. Además muchos no saben cual es la forma correcta, por eso cuando una persona pide un consejo a otra, la última si es sincera y humilde le dirá que haga lo que le dicte su corazón. Tu corazón jamás te dirá honestamente que obres el mal, al contrario, será tu guía en el camino en todo momento.

No te des por vencido en seguir reflexionando en cada una de tus acciones (las que hiciste y las que estas apunto de realizar). Después de todo se preguntarán porque comento de esto y no me centro en el tema. Lo hago sólo como una introducción para que cada uno medite profundamente sin miedo a equivocarse, no sólo en la frase del principio, sino también en el montón de enigmas que se postran como estatuas mudas delante de nuestras vidas. Al decir esto no me considero en lo mero sabio, porque de sabiduría aún nada tengo, ni siquiera llego a los talones del rey Salomón que con ansias estaría dispuesto a recibir igual que él, si Dios me lo concede.

Raras veces transcurre un día sin que en mi mente descubra cosas que la mayoría ignora y se evita el trabajo de perseverar en encontrar algo nuevo, y que no habita en otro lugar más que en su ser.

Si eres una persona creyente en Dios y no tienes ni una pizca de los malos adjetivos calificativos que nombré, te será sencilla la salida a la luz del mensaje que te quiero revelar.

Pero si no te opones a dichas cosas, ahora no te anuncio, te ordeno que te pongas sensible como nunca en bastante tiempo y muéstrate que todo es posible, ya que esto es un camino para encontrarte con ese espejo en tu conciencia y elijas el fin de esa hoja que ondea por las olas del río.

La vida en primer lugar es un regalo del Señor, aunque no todos concuerden con este concepto, ya que las creencias religiosas difieren hasta en los miembros de una misma familia,  cuando repentinamente aparezcan épocas críticas y duras de soportar que impulsen el deseo de arrancártela de una vez. Pues esas cargas pesadas que nos caen a las espaldas son pruebas para resistir cualquier golpe que vendrá después, serán tal vez más duros o dolorosos, pero sea cual fuere la potencia con que vienen, jamás debemos doblegar nuestras fuerzas.

Puede parecer fácil con apenas decirlo u oírlo de alguna parte junto con la compañía de la paz y tranquilidad que en ese instante pueda albergar en tu corazón, pero en esta vida nada es fácil sin haber hecho el intento de levantar el puño para luchar valiéndose del apoyo optimista que vive incluso en la mente de la persona escasamente preparada, o débil a simple vista, sólo a simple vista, porque de las personas que menos pensaste aprenderás a ocupar en tu filosofía la famosa frase de: “Yo puedo hacerlo”.

Los seres humanos utilizamos el 10% de nuestro potencial no sólo en lo que se refiere a inteligencia, sino también en los dones más profundos, como en la capacidad de vencer las adversidades, traicioneras al principio, y de aguantar las flechas capaces de herir nuestras  almas, además del cuerpo. Piensa que todo lo puedes y no adoptes al fracaso para tu desgracia.

Como en la etapa de juventud se es inmaduro y débil a los deseos provocadores que algunos te llevan sin darte cuenta a tu ruina, puedes tolerar uno que otro fracaso. Cuando pases por las demás épocas de tu vida, córtala de una vez por todas y no te dejes derrotar por los malos deseos y los golpes físicos o espirituales que puedan atormentar tu alma.

En la naturaleza un ser humano es así como esa pequeña hoja desprendida de aquel árbol, y al viento se le puede comparar con el soplo divino de Dios que lo impulsó para que llegara a la corriente del río, que viene a imitar muy bien los días que transcurren desde nuestro nacimiento hasta que nuestra alma abandone el cuerpo.

La hoja ni bien se posa sobre las olas del río se verá forzada a avanzar al rumbo que la corriente le lleve. La corriente en determinados momentos aumentará su velocidad cuando el río corra por rápidos vertiginosos, en donde las márgenes están formadas por acantilados coronados en sus bordes por rocas puntiagudas. De igual manera en el lecho del río yacerán rocas afiladas, las cuales apoyan su turbulento avance. Aquí la insignificante hojita se bamboleará como loca y si no resiste más el salpicar de las gotas, serán como balas para ésta y al fin se hundirá hasta el fondo, donde las aguas son oscuras y ni siquiera los peces se darán cuenta, siendo así que el olvido la envuelva trágicamente como si no hubiera existido. Todo embarraba y con las nervaduras desgarradas se enterrará bajo el lecho del río, cada minuto que pase le será más cruel, ¡Pobre si no pudo resistir tanto!

Antes o después de este curso del río el agua fue o se volvió mucho más calmada, ondeará lento con olas apenas visibles desde la orilla y recordará a la bandera que flamea al suave soplido del viento. La hoja navegará en estas pacíficas aguas limitadas por orillas llanas y arenosas que destilan paz, felicidad y alivio al deseo de cualquier observador.

No sólo después de la tempestad viene el sereno, también el sereno antepone a la tempestad. Todo es un ciclo en la naturaleza, el reloj no para de dar vueltas y al día siguiente las manecillas recorrerán por las mismas horas de hoy. Por eso sepan que vendrán tiempos difíciles, por lo tanto no debemos sentirnos desdichados, ya que la vida es un ciclo rutinario. Algunas personas vivirán más tempestades de las que uno se imagine, quizás todos sus días sean cargados de aguaceros que ahogarán su corazón y llenarán hasta el borde el número de sus penurias.

Otros vivirán cargados de felicidad la mayor parte de su estadía en este mundo, serán muy queridos y al mismo tiempo envidiado por muchos, debido que cualquier mortal ansiaría vivir sin preocupaciones, dolores y sufrimientos.

Uno que sólo ve que sus días empeoran, pierde la esperanza de ser feliz y que bastantes puedan apreciarlo en un ambiente que se torne favorable por cualquier ángulo. A medida que el tiempo continúe transcurriendo vas perdiendo con mayor porcentaje las posibilidades de salir adelante, por eso no te quedes con los brazos cruzados cuando todo momento es bueno para empezar el cambio a la superación y a la fe.

Levanta en alto la frente y avista al horizonte, te fijarás que en la cima de un cerro reposa la llave para abrir la puerta del triunfo ante las adversidades. Me refiero a la variedad de adversidades que existan y se instalan como parásitos en nuestras vidas. Debemos vencer con inteligencia las agobiadas luchas del infortunio, y que mejor si uno lo sabe y experimentó, esos percibieron la amargura del hostigamiento en sus entrañas.

Si me ocuparía el tiempo en hablar de cada problema que tiene la gente, mis días no bastarían para acabar y ese aporte sería casi como un grano de arena en un desierto. Yo les digo de forma general que sea cual fuera la fiereza de las tormentas en tu vida trata de no vacilar en tus acciones de superación.

No les des el gusto a las gotas de ofuscar tu visión y que el retumbar de los relámpagos no te ensordezca. En esa clase de clima aprieta el paso para nunca retrasarte y los que te van aventajando cuando pasen por tu lado no te pisoteen como basura. Por consiguiente, si no quieres que te humillen pues no se los permitas, demuestra que eres mejor persona y da a conocer que tu vales más por las obras buenas que realizas (en tu vida y con los demás). La verdadera felicidad la encuentras cuando convives en armonía con tu prójimo. El que abusa de los inocentes tiene reservado su tumba en tierra infértil donde su alma al igual que su cuerpo pagará eternamente.

Nombré que el camino que recorre la hoja es largo o corto. Doy a entender que la cantidad de vida de los seres humanos en la tierra varía, unos la culminan en su adolescencia, otros hasta pasar un siglo, algunos en solo unos cuantos minutos, hay también varios cuando en plena estancia conyugal la acaban trágicamente. Es impredecible estar seguro como acabarás, pero si deducirás tu final depende como actúes.

Date cuenta como andas y porque afluente del río quieres ir, elige donde el terreno te parece familiar y no por manglares y pantanos que te pierdan y embarren tu imagen. Lamentablemente un sinnúmero de adolescentes por falta de una instrucción adecuada por sus padres, viven rodeados de fango. A esos les digo que es hora de madurar porque el vicio lleva a la muerte; las drogas, la adición por el sexo, la costumbre de hurtar, el ocio excesivo, desobediencia a los progenitores, poco interés por el futuro, vandalismo, el dejar a un lado la fe y muchos más, si eres aficionado a estos vicios estas cavando tu propia tumba ¡Pobre del que se ría al leer esto, cuando esté en sus últimas espero que se arrepienta!

El mal rumbo que toma la hoja es donde el río está serpenteado por acantilados escarpados o en un sitio en que el agua desemboque en un pantano fangoso, incluso es posible que salga de toda esa agua y aparezca en un terreno desértico. En este último haya sucedido que el sol calentó la superficie de la tierra y trajo consigo una sequía con la capacidad de acabar con la vida animal y vegetal de la zona.

“En el fondo de tierra seca se pudrirá”, es un estilo de definir el final de las personas débiles, ruines, perdidas y las que siguen siendo aliados de una vida desordenada. No te proyectes por este traicionero cauce del río y verás que tienes los medios para alcanzar la gloria. Elige si quieres morir antes de vivir, ya que el calor de la perdición devasta a todo ser humano, sin importar sexo y edad.

El lado opuesto, el buen rumbo que tiene la hoja, es un cauce de paz, felicidad y alivio. Nadie podrá decirte como maniobrar tus proyectos, serás dueño de todos tus actos y velarás por el bienestar de las personas que necesitarán tu auxilio, porque tal vez, en la mirada de esos descarriados veas el reflejo de tu pasado.

“En la paz de un eterno mar”, aquí el agua ya dejó de correr y las olas se mantienen casi estáticas. Felices de aquellos que eligieron este fin, esperarán el desmoronar de sus días en la esperanza de alcanzar a Dios, El que recompensará justamente a cada uno de ellos.

Es mejor enterarse primero de la crudeza del mal rumbo, puesto que no vaya que te encamines por ahí conociendo las consecuencias. El que sabiendo que va a perecer por esa senda y la sigue, es semejante al que de propósito toca fuego y resulta chamuscado.

Deja de engañarte a ti mismo diciendo que no estas implementado con las armas necesarias para combatir contra las adversidades y tentaciones. Así como en la mitología el Ave Fénix renace de sus cenizas, tú debes resurgir desde que eras insignificante al mundo. Lucha por salir de la oscuridad rebosante de la cueva que enclaustraba tu libertad, y ver que al final hay una luz esperanzadora que tranquilizará tu alma.

Pues si tú crees que cuando tus proyectos te resultaron favorables y el progreso de tus labores te beneficiaron altamente, supuestamente porque tu solo has vencido, y nadie, ni un ser carnal o divino te haya dado un empujón, te digo que no estás en lo correcto. El hecho aunque muchos piensen de este modo, son cortos de vista y su campo ocular no sobrepasa la punta de sus narices porque no se proyectan a descubrir “el porqué de las cosas”.

Durante estos días date un tiempo de hacer lo siguiente: párate tú solo en un campo despejado lejos del barullo de la ciudad con el pasto debajo tus pies. Gira 360 grados con la vista horizontal y luego ve primero al cielo, y después hacia bajo. ¿Quién crees que fue el único creador de esa maravilla? ¿Un hombre? ¿Una máquina? ¿Un dios mitológico? ¿Quién?... No te respondas inmediatamente, reflexiona el tiempo que te parezca necesario y no concluyas en algo imposible, sino en lo más obvio.

Después de todo diré para mí lo que es más obvio, pues no son ninguno de los nombres dentro las interrogantes, las cuales la mayoría de las personas concuerdan con la penúltima; ese ser puedes ser tú, y si lo eres deja la obstinación de tus presentes creencias, dedícate a embutir más sabiduría a tu reducida capacidad filosófica y ten cuidado de no caer en doctrinas y costumbres extremistas.

Ese único creador de las maravillas no es otro más que Dios, el Único y Todopoderoso, el Creador de este universo. Acaso Él no fue el que te dio el empujón sin la necesidad de que tú se lo pidieras. Si Él con un soplo dio la vida, no me cabe la idea de que ni siquiera con un empujón te haya dado el poder de vencer. Es hora que adquieras más fe, si nunca la tuviste, pídeselo todas las cosas que necesites a Él y te la dará con más razón.

Medita, busca una salida, lucha y vence, las cuatro hazlas con fe y tu vida desembocará en el mar.

Para mí es más fácil involucrar a una hoja en la vida, en vista que en la naturaleza se esconden las metáforas más increíbles.

En fin, espero que les haya servido de ayuda a la reflexión de mi propio concepto de la vida.


Nota: Ninguna palabra del texto fue modificada.
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